Friday, November 23, 2018

Casa

Casa

Los poetas somos gente pobre.

En Wisconsin, las prostitutas nos pagan
el Malört.

Son las reglas de la casa.

Es néctar dentro del veneno
y del mismo Sol:
la muerte castrada,
desdentada,
femenina y canalla.

Compartimos todos la casa en ruinas.

(Álvaro Hernando, en Chicago Express)