Monday, October 17, 2016

El envío

El envío

Ahora huele menos a barro y más a lluvia. 
En el papel de estraza caben muchas manchas
y las palabras se desatan con hilo de bramante.
Sólo queda respirarlas, cerrando los ojos
para que broten todas las cicatrices en flor.

Hay un cartero en cada poemario
muchas metáforas pagadas por franqueo
y toda la concurrencia solitaria que te presta un libro
incluso antes de abrirlo, al olerlo, horas antes
de convertir cada imagen en un punto de sutura.

Son las palabras que llegan en paquetes
para terminar fundidas en uno mismo
quedando para siempre en carne, hueso
y en algo parecido a una mano 
que estruja un corazón por dentro.

Es abrir el libro y saber, como profeta de lo cierto,
que en ese texto, en algún punto entre las líneas
aparece tu nombre como destinatario del envío,
aunque afuera el suelo siga siendo barro
y hueco en el que enterrarle a uno el olvido.


(El envío, Álvaro Hernando)

Sunday, October 16, 2016

El universo ingenuo

El universo ingenuo


Observar el universo
intramuros de una mota

es
           el inicio de una historia breve:
           un disparo bajo el agua,
           el error reconocido, de la mano, bajo una falda,
           un valor hacia dentro, encajado entre los miedos,
           o la curiosidad satisfecha,
           un grito en la garganta.

Tiene que ser efímero,
cohibido, todo cosmos,
si es que cabe en un anhelo.

A mí déjame perderme más allá,
en la eterna duda,
la pregunta, el silencio.

(El Universo Ingenuo, en La Herida Eterna, Álvaro Hernando, 2016)

El gato y el ego

El gato y el ego

El gato es muy grande y maúlla;
el gato maúlla bien grande;
el gato maúlla a la luna;
qué cara tan grande, la luna,
qué gato;
qué grande.

El gato mira interesado
                   su reflejo, en la luna;
qué grande,
y espera que responda, el gato,
tan grande,
tan ego.

El gato y el ego
el ego y el gato
el gato y la luna
la luna y el ego
¡Todos llenos!
Todos grandes.

Todos reflejos avocados al instante.


(dedicado a un gato con la cara muy grande, Álvaro Hernando)



(Ilustración, mediocre, mía. Acuarela sobre papel, 450 cm x 289cm) 

Saturday, October 15, 2016

La demora

La demora

Parece que la calle dobla, siempre
antes de llegar a la esquina
cuando sigo tus rumores por su eco.

Es una demora anticipada,
como cuando uno da pasos en el aire
impaciente por agarrar suelo
tras un tropiezo vulgar,
siendo caballo saltando seto.

¿Sabes cuando eres niño
y esperas ser aún mayor que tu hermano
para ganarle en las peleas?

Así es como me hacen a mí las avenidas
de esas en las que la calle dobla, y se pierde de vista
justo antes de llegar a la esquina,
unos pasos, tan sólo, tras tu eco.


(La demora, en La Herida Abierta, Álvaro Hernando)

Un camino, muchos guerreros

Un camino, muchos guerreros


En los brindis nos miraremos a los ojos
cuando incluso las nubes nos los cubran
y tus recuerdos iluminarán nuestra mirada.

Que los pasos sean firmes, ya sea en hielo o desierto,
aunque no dejemos en la batalla huellas visibles,
aún sabiendo que serán escondidas por el viento.

Que las guerras sean todas de besos
y que no terminen por agotamiento de munición,
o, mejor, que se acaben por explosión de risas desatadas.

Y que la arena nos sea leve, casi toda,
menos esa, la que llena bolsillos, como lastre
y nos ayuda a tocar tierra, el barro del que llegamos,
para dejar que nuestros sueños echen raíces.


(Para Juan José Perea Martínez, y para todos los luchadores que nos dejan, pero se quedan en nosotros, Álvaro Hernando, 15 de octubre de 2016)

VIII (versión)





VIII (versión)





Hay que bailar más.

Bailar
exhalando plomo
con ritmo enfermizo
metamórfico
que nos permita el parto
de uno mismo más lejos
más feliz y más puro

Bailar
abrazándose uno mismo
en secreto aquelarre

Bailar
libre y sin ataduras
sin que nadie lo imponga
ni siquiera la música;

sin memoria ni olvido.



(en Mantras para bailar, Álvaro Hernando)

Video cortesía de Juncal Altzugarai

Wednesday, October 12, 2016

Poética, poema escrito por Tulia Guisado





Poética
Si el poema es bello, lo tiro.
Si es suave, lo tiro. Si es amable, complaciente, hermoso, lo tiro. Si es agradable, bonito, sonoro, femenino, lo tiro. Si habla de amor, lo tiro. Si habla de ti, lo tiro. Si es normal, lo tiro. Si es como tú, lo tiro. Si dudo, lo tiro. Si me relaja, lo tiro. Si gusta, desconfío. Si puede leerlo mi madre sin morir de frío, lo tiro. Si hace llorar, lo tiro. Si no habla de ti, de todos, de cada uno de nosotros, lo tiro. Si se parece a esto, probablemente lo tiro.
Si soy la misma que antes de escribirlo, lo tiro.
Si rima, lo tiro. Si miente, lo tiro. Si no hay ritmo, lo tiro. Si es bonito, lo quemo, y luego lo tiro. Si menciona la palabra emoción, lo tiro. Si no la evoca, lo tiro.
Si lo encuentro, y lo había olvidado, lo tiro también. Si no está mal, lo tiro. Si no puedo imaginarlo gritado, lo tiro.
Si no puede leerse en silencio, lo tiro. Si se entiende, lo tiro. Si es fácil, lo tiro. Si no se entiende, lo tiro. Si llega al corazón, no reconoceré haberlo escrito.
Si gana, lo tiro. Si pierde, lo tiro. Si es terapéutico, es mentira; al infierno con ello.
Si cura, lo tiro. Si podría no haberlo escrito, lo tiro. Si no sangra, lo tiro. Si no duele, lo tiro. Si no produce placer, lo tiro.
Si el poema es tibio, sobre todo si es tibio, lo tiro.
Si al escribirlo,
el leopardo hambriento aparece, y abre las fauces –el destello de luz en su estómago–, y ese rugido hace temblar el deseo de callarme: no lo tiro.
Solo quiero agarrar del cuello a ese animal, mirarlo a los ojos,
y decirle
que soy yo la que decide
aquí
quién come primero.
Lo que queda, si queda, es el poema.






Tulia Guisado (Barcelona, 1979) es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Barcelona; más tarde obtuvo el postgrado “Crítica literaria en la prensa” en la Universidad Pompeu Fabra. Realizó estudios de doctorado en el programa de literatura Historia e invención de los textos literarios hispánicos en la UB y un máster de “Cultura Histórica y Comunicación” en la Facultad de Historia de la misma universidad. Dedicada a la enseñanza y a la edición, ha participado en las antologías poéticas Las noches de LUPI en Madrid (Ed. La única puerta a la izquierda, Madrid, 2014) y Amor se escribe sin sangre (Ed. Lastura, Toledo, 2015). En 2015 ha publicado su primer libro, 37´6 (Ed. Legados, Colección Netwriters Poesía).


Friday, October 7, 2016

La fuga

La fuga

La fragancia del ser humano es la duda. Nuestra esencia consiste en poseer la duda como una constante que sopla contra corriente.
Tener dudas frente al espejo, tener dudas durante la caída libre, tener dudas antes de dudar, porque somos, ante todo, una evidencia basada en otras dudas. En realidad, estando solos entre dos citas ineludibles, somos dudas encadenadas. Y entre ambos momentos nos traicionaremos, amaremos, abandonaremos y, esperanzados, nos seguiremos hasta un abismo negro mucho antes que hacia el sendero claro. A las dudas les sientan bien la oscuridad y la pérdida.
No esperes que en la oscuridad y en la duda te rescate una esperanza diferente a la tuya propia. Será una imagen, nacida de una luz interna, que puede que nunca hayas visto anteriormente, y que iluminará leve y suficientemente tu vida, como para impulsarte hacia alguna de nuestras grandes certezas: amar, traicionar, abandonar, olvidar.
Es como si nuestra existencia se midiera por la intensidad de la duda y por la inexorable fuga de la misma, camino de la Gran Certeza.
Sobre el tiempo quedará el tiempo, sobre el sexo la soledad y el vacío. Sobre  el recuerdo quedará el olvido, y sobre la vida la muerte.
Todos nos disipamos desde la duda a la inevitable certeza.

Thursday, October 6, 2016

De otoño a invierno

Jugando con la métrica, me ha dado por los alejandrinos. El invierno puede ser muy largo este año.


De otoño a invierno


El otoño me da una página iluminada,
convierte la noche en una calle populosa
por la que pasear de tu mano, desconocida
sin apresurarme, sin oscuridad ni miedo.

Se forman arrabales limpios tras nuestros pasos
con sombras bailarinas cruzándose en un duelo
de espadas sin filo que se doblan en el suelo
y forman trenzas con los caminos anudados.

Me resulta natural caminar sin vestido,
seguir tus pasos desnudos por el río de asfalto,
pies descalzos y pecho descubierto, sin miedos,
buscando con mi torso tu música y tu invierno.

De otoño a invierno, Álvaro Hernando

Sunday, October 2, 2016

Vae Victis

Aquí puedes escuchar el audio de este poema.

Vae Victis



Somos una excepción corriente,
una conquista tolerable entre tanta pérdida,
un podium sin trofeo ni laureles.

Por momentos los primeros de la tabla, 
corremos en dirección contraria
aun opuesta a la corriente de victoria.

Somos en definitiva reos liberados
que celebran la derrota de sus hijos
y el futuro castrado de sus padres.

(Vae Victis, en La herida eterna, Álvaro Hernando, 2013)