Saturday, October 15, 2016

La demora

La demora

Parece que la calle dobla, siempre
antes de llegar a la esquina
cuando sigo tus rumores por su eco.

Es una demora anticipada,
como cuando uno da pasos en el aire
impaciente por agarrar suelo
tras un tropiezo vulgar,
siendo caballo saltando seto.

¿Sabes cuando eres niño
y esperas ser aún mayor que tu hermano
para ganarle en las peleas?

Así es como me hacen a mí las avenidas
de esas en las que la calle dobla, y se pierde de vista
justo antes de llegar a la esquina,
unos pasos, tan sólo, tras tu eco.


(La demora, en La Herida Abierta, Álvaro Hernando)

Un camino, muchos guerreros

Un camino, muchos guerreros


En los brindis nos miraremos a los ojos
cuando incluso las nubes nos los cubran
y tus recuerdos iluminarán nuestra mirada.

Que los pasos sean firmes, ya sea en hielo o desierto,
aunque no dejemos en la batalla huellas visibles,
aún sabiendo que serán escondidas por el viento.

Que las guerras sean todas de besos
y que no terminen por agotamiento de munición,
o, mejor, que se acaben por explosión de risas desatadas.

Y que la arena nos sea leve, casi toda,
menos esa, la que llena bolsillos, como lastre
y nos ayuda a tocar tierra, el barro del que llegamos,
para dejar que nuestros sueños echen raíces.


(Para Juan José Perea Martínez, y para todos los luchadores que nos dejan, pero se quedan en nosotros, Álvaro Hernando, 15 de octubre de 2016)

VIII (versión)





VIII (versión)





Hay que bailar más.

Bailar
exhalando plomo
con ritmo enfermizo
metamórfico
que nos permita el parto
de uno mismo más lejos
más feliz y más puro

Bailar
abrazándose uno mismo
en secreto aquelarre

Bailar
libre y sin ataduras
sin que nadie lo imponga
ni siquiera la música;

sin memoria ni olvido.



(en Mantras para bailar, Álvaro Hernando)

Video cortesía de Juncal Altzugarai