Wednesday, December 16, 2015

Por todo ello

Por todo ello

Rasgar tu tiempo,
parar tu latido
aferrarme a tu pelo
ahotar contra la mía tu cadera
penetrar tus gemidos
seguir respirando
tu aroma húmedo
de ti sudor llovido;

y entonces de ti me ataca,
en mitad de la tormenta
y sin posibilidad de supervivencia
tu cicatriz me muerde la inocencia
me la desgarra y me la sangra

y se me esparce
por la cara desnuda
por los pechos desnudos
por el alma oscura
por el segundero
todo empapado,

ahogado en inocencia
esa sustancia pegadiza
empalagosa y trago delicioso
que me hace tatuar tus defectos
en un afecto de brillo y tinta
como cada uno de esos besos
así los pendientes atraviesan carne
trampas de no más de un parpadeo
en los que me abrazas con los ojos
mirándome por tus labios
y descubres mi luz más recóndita
titilando en un eterno querer sobrevivir a mi negrura.

Por todo ello, gracias.

Álvaro Hernando

Libre

Libre 


Acepté la libertad
en tu voz
y en tus curvos pasos,
en tu infinita manera de perderme:
elegí el placer del camino incierto
voluntario
por la arena amarilla
con los pies descalzos.

Acepté la libertad,
en ellos,
que amaban la vida
y el placer;
que no sabían como arroparse
con ella
con ello, en cada curvo momento

Acepté veros libres,
a todos,
porque no puedo ceñir mi amor
a una cámara sin presión
ni a unos minutos de película muda
ni siquiera a una vida de imágenes robadas
alineadas en una caja de latón
conservando para siempre esos momentos
de libertad
encerrada.

Es tiempo de sernos libres
frente a sus voces y golpes
frente a sus pocas razones
pese a su fuerza y
su odio.
Es tiempo de danzar
la melodía, como locos
pájaros que escapan de pechos
y brisas que ventilan ideas
como nieve que hiela el odio
como papel que alimenta el recuerdo.

Y mírame siempre libre
vivo o muerto, pero libre
que de ésos, los que no ven brillar la fiebre
en mis ojos
no quiero que sepan siquiera
que aún en tus latidos vivo
matando los miedos.

(Libre. Álvaro Hernando)