Tuesday, September 10, 2019

Mi inestable pedazo de universo

Mi inestable pedazo de universo

En mi pedazo de universo hay pan mojado en vino
y moretones en las pantorrillas
y tiempo, mucho tiempo sentado en las escaleras del parque
entre cáscaras de pipa.
En mi pedazo de universo hay mucha espera
hasta que la chica rubia de rizos aparece
con uno de esos novios mayores,
con moto y camisa a raya ancha.
En mi universo de aquella época no cupieron besos
pero, gracias a Stephen Hawkins,
la expansión ha sido incesante.

El Big Bang sirve a los intereses
de los amores
de una vida.

Sunday, September 1, 2019

"Yo es otro"

“Yo es otro”

Ya no recuerdo si aún soy el fruto 
del árbol seco de la memoria.

Como Rimbaud, he experimentado 
la búsqueda y todos sus desastres, 
y los vicios, 
que en nada se parecían a la sed.

Hubo cuervos marcando el camino
como si guiaran los deseos,
o los comprendieran, o imitaran,
inventándose palabras que sonaban a insulto
o a paráfrasis, o a reflejo.

Entre los caminos del lenguaje 
los arzones me decían el mundo
y caía el vómito hecho agua.

Ahí es donde yo reposo.

Hallar palabras que te hablen de ti
es cazar por la cola un rayo
y atarlo a un cielo negro.  

Me he enroscado en una cáscara
huérfana de luz, madre de fruto 
muerto.
Pienso que soy aquella manzana,
con piel atravesada de dientes,
significante que me contiene,
con toda mi simiente seca, 
y mis hongos y mis gusanos.

Soy un universo opaco 
secándose al sol del invierno.
Desde que he cambiado de gafas
vivo en una pecera,
todo es devenir de reflejos 
y de costras y huecos.

Yo es otro.

Te acuestas hierro
y despiertas ancla;
te sabes luz 
y te mueves sombra.  

Sé que fui madera 

y ahora, o pronto, ataúd desnudo.


Un Sol arrugado sobre los sonidos del agua clama por líneas rectas y por inercias constantes.

Pacto de muerte y tiempos en el lugar que no acepta alas de pájaro, ni cera,  ni plumas.
Los piñones son el cielo para la Tierra, mar marrón y gris.
Dentro, la semilla.
Fuera, se nos mellan los dientes, leyendo poemas que no entendemos.

Los ojos miran vacíos. Piensan que están vivos.

(Álvaro Hernando, en La herida eterna)


Saturday, August 31, 2019

Tipología de un Holocausto IV

Tipología de un Holocausto IV

Fecha de caducidad benevolente, diseccionada en longitud y latitud, como en líneas transversales, caminos que separan las lindes en las que no existimos.
Fecha de caducidad insignificada, como en oposición a cualquier evento casual.
Fecha de caducidad temporal, finalizada.

Eduard Pernkopf, Atlas de anatomía del cirujano nazi.


A la gente le pesa poco la justicia,
como le importa levemente todo lo que es ciego,
mudo,
inmóvil.
Lo no ruidoso es un niebla ajena.

Tuesday, August 27, 2019

Tipología de un Holocausto III

Tipología de un Holocausto III

Hay dendritas resplandecientes
en los ojos de estos animales
muertos en la carretera.
Unos atropellados;
otros, de cansancio;
ellos, muertos
de bala y olvido.

El camino sigue,
la raíz que nos ata a ésos
permanece.


Eduard Pernkopf, Atlas de anatomía del cirujano nazi.



Todo se quiebra racionalmente. Se desgrana. Se roba la identidad del lugar ese que fue un presente, y se convierte en una etapa, una fase, un momento, una hierofanía. Pero no hay hierofanía sin hierogenia. ¿Cuándo y cómo comienza a divinizarse a un ser humano, otorgándole el poder sobre el fin de la vida, sobre el valor mismo de otro?
De la historia no sólo habría de aprenderse recordando las piezas, diseccionadas, sino como de una sombra que proyecta cada uno de nuestros movimientos. Son como los lunares, como los tatuajes: están en nosotros. La historia está en nuestra nosotros, aunque no necesariamente en nuestra memoria. . 




Monday, August 26, 2019

Tipología de un Holocausto II

Romorrostro

El romorrostro de recuerdo afilado
perfila las formas y los flancos
y hay nudos sueltos que penden
de tu barbilla.
Romorrostro, que cortas la mirada,
tuviste cara.


Eduard Pernkopf, Atlas de anatomía del cirujano nazi.
Durante el apogeo del régimen nazi, incluso después de haber terminado la Segunda Guerra Mundial, Eduard Pernkopf usó los cuerpos de los asesinados por el régimen fascista para conformar el atlas de anatomía más completo y detallado hasta el día de hoy. Al menos la mitad de las aproximadamente 800 imágenes que componen la obra son de presos políticos.

la memoria suele seguir caminos en los que acaba confundiéndose el camino con el origen y el destino con el motivo

Sunday, August 25, 2019

Tipología de un Holocausto I

Tipología de un Holocausto I

Miré a los ojos del fuego
y vi todas aquellas
calaveras bajo las pavesas.
Una miente.
Piensa que está viva,
observando un arce japonés
mecido en una ralentizada
tormenta.


Eduard Pernkopf, Atlas de anatomía del cirujano nazi.
Durante el apogeo del régimen nazi, incluso después de haber terminado la Segunda Guerra Mundial, Eduard Pernkopf usó los cuerpos de los asesinados por el régimen fascista para conformar el atlas de anatomía más completo y detallado hasta el día de hoy. Al menos la mitad de las aproximadamente 800 imágenes que componen la obra son de presos políticos.


Me pregunto por qué no se produce y distribuye gratuitamente. Hay que hacer desaparecer el componente económico de este libro como producto de culto y consulta. Además, el convertir a los mártires, cuyos cuerpos sirvieron como modelos, en salvadores de enfermos sería una solemne manera de convertir la muerte en vida, honrando la memoria de las víctimas.


Sunday, August 18, 2019

Nicolás Corraliza Tejeda. El regalo de Abril en los inviernos, Chamán Ediciones, 2019.

 Las edades del abril.

         Hoy inicio algunas entradas que me sirven para un doble motivo. El primero es el de compartir el trabajo de algunos escritores que me han gustado, en los que creo, de los que obtengo placer al leer y de los que creo que se puede aprender. El segundo es el de hacer un comentario sobre alguno de sus libros, con el fin de animar a los lectores de este blog a que lo compren y lo lean.

          Nicolás Corraliza Tejeda es mi primer poeta invitado en esta doble disciplina. Si bien ya he  reproducido en este espacio las palabras de otros, entre los cuales están mi admiradísimo Miguel Veyrat, Tulia Guisado, Alfonso Brezmes y alguno más, no es hasta hoy, con el trabajo de Nico Corraliza, cuando me atrevo a combinar el compartir alguno de los poemas del autor con mis impresiones acerca del libro en el que los publica. 

          El libro, que he disfrutado muchísimo, es Abril en los inviernos, el que le han editado Pedro Gascón y Anaís Toboso Navarro en su albaceteña, española e internacional Chamán Ediciones -yo la conocí en EEUU por publicar algo de Alfred CornRocinante-. Es este un poemario compuesto por cien poemas, la mayoría brevísimos, llenos de miradas del autor sobre momentos en los que se entrelazan en paradoja la tristeza, el dolor, la esperanza y, no pocas veces, la ironía. Los poemas no están titulados, salvo por el número que describe su orden en la obra.
           El primer poema que quiero compartir es el VIII, y que va encabezado por un verso de Eduardo Moga que yo habría entendido en otro sentido, pero que un hilador fino como Nicolás conduce hasta otro universo. El verso en cuestión dice "Soy lo que se ha ido". Es un verso terriblemente afilado. Nicolás Corraliza lo toma, envuelve cuidadosamente su empuñadura en esparadrapo blanco y viejo, y acuchilla el calendario de uno mismo con estos cuatro versos, hasta el degüello:

          DESPERTAR un día
          con el aliento viejo,
          y saber que el sueño
          fue la juventud.

          Uno le recrimina a su propia existencia cuando se lee en algo así. El poemario está repleto de voces que susurran la verdad del maravilloso proceso de pérdida y construcción. Somos quienes somos gracias a que el sueño de juventud fue sustituido por la presencia consciente de la madurez. Hay belleza en la aceptación. Hay poder en el autoconocimiento. 
          Hago un inciso, antes de continuar con los poemas de Nicolás: he de confesar que desconocía el trabajo de Eduardo Moga, siendo la culpa de Corraliza que yo haya investigado en el mismo, por traérmelo a mi casa a través de su poema VIII. Muy interesante el trabajo de este autor, en texto extenso, como si de pensamiento paneriano hecho poesía en prosa se tratara, el que he podido leer gracias a lo compartido por la página web de Voces del Extremo. Tengo que conseguir su libro [Eduardo MogaSelected poems. Ed. Shearsman Books. UK, 2017].

          Todo el libro está lleno de palabras afiladas y flexibles. Se cuelan dentro de uno y le separan las oscuridades para teñirlas con destellos. 

          Uno, que ya va cumpliendo años y lleva toda la vida leyendo, y casi igual escribiendo (que no jugando al mundo del publicar, eso es desde hace poco) se tiene que plegar ante poemas como el LXXXIII, tras cuya lectura se acalla cualquier impaciencia ante la duda. 

          LA edad es el espacio 
          que nos separa de lo nítido. 
          Perfecta geometría
          la juventud. 

          Las edades y las palabras se conjugan en un poemario, Abril en los inviernos, que es madurez y luz de rito de paso. O, quizá, luces desprendidas de los rituales de vuelta. 

          AVANZAN las furias de la vejez.
          Gatean como niños escalera
          por los peldaños de mi Padre.                     (Poema XVII)

          No hay excepción en la belleza. En este poemario, pues, tampoco.


[Nicolás Corraliza Tejeda nace en Madrid, 1970. Ha publicado los libros La belleza alcanzable (Norbanova, 2012), La huella de los días (Norbanova, 2014), Viático (La Isla de Siltolá, 2015) y El estro de los locos (Ravenswood Books Editorial, 2018). Ha sido incluido entre otras, en las revistas Nobania, Estación Poesía, Ágora y Cuadernos de Humo. Su obra ha sido traducida parcialmente al francés, rumano y catalán. Su obra inédita se puede visitar en el blog Inventario de desperfectos: http://nicolascorraliza.blogspot.com(*)]

(*) Biografía obtenida de la solapa del libro Abril en los inviernos, de Chamán Ediciones. 



Fotografía y tratamiento de la imagen por Mónica Garre,
tomada el 3 de agosto de 2019, en Madrid.