Saturday, December 1, 2018

El perro que le habla al cielo

El perro que le habla al cielo

Somos levedad de muchos dueños,
eso somos. 
Siena sobre arcilla
en el asfalto roto
ante una lluvia siempre amenazante

Somos perro de muchos dueños
atendiendo a tanto hueso,
a tanto palo, a tanto miedo,
cercenado el rabo y el norte de la brújula,
que llevamos el invierno en las pisadas. 

Espera uno el premio, la mirada aprobatoria
el gesto que abra la puerta y deje entrar el aire
de una luz que nos es tan hostil como seca.

Somos perro de muchos dueños con antojos
que no saben del amor con que uno le habla
a los orines de la calle. 

Somos ídolos ardiendo y ácido sobre cristal, 
agua derramada en fuego, un anciano esperando al tiempo. 

Somos levedad densa, alargada y poliforme, 
empeñada en darnos nombre:
un quejido ateo rezándole a un dios,
susurro entre plegarias de viento. 

(Álvaro Hernando, en Chicago Express)


Destinado

Destinado.

La vida me encerró en tu mundo
bajo llave y sentencia frágil
pendiente siempre de un gesto
magnánimo y negro
de bondad infinita,
absolviendo mi existencia
de una salvación tan Eterna
como Anodina.

Al abismo se entra bailando
dándole la mano a tu sombra.

Quisiera serte olvido
perder el reflejo
ser nada.


(Álvaro Hernando, en Chicago Express)