Friday, January 20, 2017

Ciclo

Ciclo

La vida os seca;
mira a los ojos y los cierra con su mano
devolviéndole el pudor al cadáver,
impidiendo que el alma escape por el vidrio
inanimado y transparente

La vida os quema;
arrima la llama al cabello
y el linimento a la boca
y tu sexo a mi mano
y mi sangre a tus labios.

La vida os niega;
se inventa una verdad
y hace de gesto un vacío
de un pasillo un tobogán,
clava una pluma al papel
y lo sumerge en un mar de tinta
                               negra y seca.

Y siempre vuelve, Sísifo,
a la vida
marchita, calcinada y contradicha
a la espera del
florecimiento, del aroma
                      y del sonido sin eco.




22:22

22:22

No consigue cerrar los ojos,
el observador agotado.

Bosteza y crepitan sus oídos,
húmedos de voces secas.

Y el sabor a tabaco,
la cara de pena,
y el buscador se encuentra solo,
con las manos vacías
y los ojos abiertos.

Muy abiertos hacia lo más
negro
que puede verse
cuando uno no puede evitar
cerrar los ojos.

Se agotaron los bancos de imágenes.
Habrá que vivir del recuerdo ahorrado.

(en La Herida Eterna, Álvaro Hernando)