Friday, December 23, 2016

No guardes nada

No guardes nada

Nos guardamos la vida
para tiempos más propicios.
Nos guardamos la lluvia
para otras primaveras.
Nos guardamos los dedos
para otras caricias.
Conservamos los segundos
para otras horas perdidas.

Y entonces el Sol cayó sobre la Luna
y la Luna sobre el Mar,
y todo el negro que había guardado en el gris de nuestros días
se liberó en una luz intensa, ardiente y verdadera.
Y se acabaron la vida,
y la lluvia y las caricias.

Y todas las horas se encontraron al fin.


(Álvaro Hernando, en La Herida Eterna.)