Monday, January 25, 2016

Olvido

Olvido

Olvido
en el tiempo de morir, olvido.
Entender la mentira
como una forma de arropar la despedida.
El pelo húmedo
vistiendo la pobre culpa
que un secreto no merece.
Los celos, pequeña muerte
del canto y crepitar del fuego.

Pintar de soledad
la llama que del árbol al viento
copia la danza.
Baila el fuego
en la idea de engañar al tiempo,
esquiva una confesión
no puede arderse lejos
se atrapa en un tango de insidia,
tenebrosa luz
y la llama se parte
cruje sonando a chasquido
de rama desaparecida
y sabia
que decide retirarse.

Olvido, de la rama
al fuego, olvido.
De la mentira al ego:
olvido.
Abrazo crecer de nuevo,
nuevos retoños verdes,
nuevas flores de adelfa
nuevo estéril fruto
a la espera de otro incendio,
o nueva esencia de hombre
esperando al próximo invierno.

Lágrimas de argila
ramas preñadas del tejo
íntimo susurro a medias
sigilosos perdón y certeza
del propio árbol del veneno.
Se viste de ceniza
y perdona,
el olvido, bailando.
Y mientras tú y tu cabello
húmedo
danzando el tango
del fuego.

(De Geografía del alma, Álvaro Hernando)