Saturday, May 30, 2015

Los abrazos que aprende María

 La práctica del abrazo exige 
concentración creativa
distancia a medias
presiones suaves
constancia intensa
dejar que germinen sonrisas
y los miedos desaparezcan.
El abrazo es un arte noble.
Es esperar un segundo
sin sentido y sin excusa
y convertilo en momento
lleno de imprevistas vacilaciones
de risillas contenidas
de chulería feliz
de olores entremezclados
en un velo dulce y ocre

Claramente es de colores.
Los abrazos no son grises,
quizá un poco cegatos
por eso exigen el tacto
y acercarse
y apretarse
y notarse respirando.
Son las mejores lecciones
que se aprenden practicando.
Son largos o moderados
inesperados
deseados
interesados
libres
gratuitos
temporales
imborrables.
Como te decía
no son ni negros
ni blancos.
Y a practicar
¡que se escapan!
Y de no tenerlos cerca
nos acaban olvidando.