Friday, April 17, 2015

Gruta

Gruta 

Podría entrar en silencio, de puntillas
entrar en silencio en ti
con sordos gritos, sólidos ecos
y quedarme en un eterno reverberar
en esa inmensa cavidad que albergas
descubriéndose
al mundo exterior, en desnudos escalofríos,
mi lamento y mi deseo hecho bramido.
Toda roca y oscuridad
no me dejas ni lugar ni tiempo
más luminoso y cálido a mi mano.
Es por mirar en el brillo tu sombra,
inexistente y a la voz de Dios sorda,
por lo que me he perdido en el laberinto
negro y de aroma húmedo
que es cerrar los ojos besándote.


Álvaro Hernando, Geografía del alma.