Friday, May 16, 2014

Hoy pinto como Hopper

Hoy pinto como Hopper


Desgrano cada instante.
Muelo cada segundo y lo mezclo con mis pinturas.
Me pinto unas sonrisas alrededor que no pueden quitarme los silencios.
Me pinto una lágrima que me dé apariencia de sentir.
Me pinto en los ojos de alguien, reflejado, cóncavo o convexo, como se diga,
pero me veo en esos ojos, pintado, sin ser visto, sin colores.
Me pinto uñas postizas, música prestada, pelo extendido e ideas plagiadas.
Me pinto un poco más mayor, o un poco más joven.
Me pinto un amigo nuevo y una amante menos.
Me pinto un orgasmo más y un sueño ciego.
Me pinto cosas que no pasan, que no son, que no sienten.
Me pinto un sentimiento turbio y una duda.
Me pinto, simplemente, un escudo.
Me pinto un tacón, un naipe, un agujero en culo.
Me pinto todos los saltos, me pinto un vacío en barrena.
Me pinto una cuerda de seda, me pinto una horca de nata.
Me pinto, por no pintarme, por no pintarte los días.
Me pinto un reloj rebelde y una hucha vacía.
Me pinto palabras de genio, regalo de un gran escritor.
Me pinto un gran orador, que roba rabias de versos.
Me pinto, por no contarme, por no leerme ni oírme.
Me pinto en luz claroscura, no en color, en luz, que queme.
Me pinto sin ver más allá, del lienzo blanco en que vivo.
Me pinto sustos, me pinto vida.
Me pinto cervezas, me pinto putas.
Me pinto humo y cicuta.
Me pinto misa, ya toca.
Me pinto punto y final.