Sunday, September 30, 2012

Realmente. Morir para nacer; nacer para crecer; crecer para morir.

Bueno, amigos, amigas.

Como escritor vuestro que soy, os debo una explicación... y esa explicación, pues os la voy a dar.

Parece que el enlace del Blog "Vae Victis" se ha perdido definitivamente. Al menos en su extensión más reciente, con todas las entradas y comentarios.
Para leer los comentarios de los últimos dos años, habréis de entrar en www.antropoalvaro.wordpress.com. Esta vez han sido los duendes de la red, nada que ver con mi intrínseca torpeza.









Abrazos y bienvenidos a este, vuestro espacio, en el que todos sois necesarios y yo... contingente.

Una vez más, eso que intuyo, se hace realidad. Hay cosas que están muertas y tan cerca, y tan escondidas para los ojos de mirar las cosas cotidianas, que no crecen, no suenan. Ni siquiera huelen a muerto.
Al menos, cuando encuentras un cadáver en un armario, tienes la oportunidad de enterrarlo, ventilar el armario y aprovechar las bolas de naftalina para conservar los ejemplares de la constitución del 78 que siempre tiene uno la esperanza de sacarla algún día a pasear.
Blog muerto. Blog nacido. Blog creciendo y, por supuesto, blog con fecha programada de muerte.