Friday, July 21, 2017

el deseo de Ulises

Allá despliega su vela negra, es el barco de Teseo,
y queda la juventud que inocencia nunca tuvo
en el vello de la testuz de Minotauro.
Quizá el viaje permita que se roce
con las yemas de los dedos la espuma en la arena,
o quizá no queden más que cuerpos yacientes,
sumergidos en la oscura y fría agua,
oculta a la luz y a la vida.
En cualquier caso, es mi deseo,
que el viaje te sea intenso,
sean o no fieles los vientos.
Ojalá algún día camines con sosiego
por el camino de mi vientre,
y hagan las mareas tus manos desnudas,
y hagan palabras cálidas, para los que nada temen.

Y si fuera diferente.

Y si tuvieras que oler la tierra desde cerca, o vestir hojas de palma, o atar el tiempo a la vida con pequeños trozos de pólvora encendida. Y si tuvieras que mojar pies en agua sucia, si tuvieras que dormir con el oído siempre temeroso del silencio, o comer hoy lo que no sabes si encontrarás mañana. ¿Seguirías pensando que tú y yo no somos hermanos?
Yo despierto con la arena ensuciando mis mejillas, con tu hambre, sin preguntas, y sin saber si queda algún hermano vivo entre tanta devastación del recuerdo.