Tuesday, January 31, 2017

5

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Te veo, Muerte, tan linda, tan laboriosa,
mirando esa congelada sonrisa
que cada espejo me cose
como inefable queja anticipada.

Hora 1. Si pudiera, Sombra, saciarte.

Si pudiera hundir mi frente,
mi pecho, la cara entera,
entre tus dedos enjutos,
entre esos sarmientos sin carne.

Hora 2. Si pudiera, Guadaña, afilarte.

Si pudiera disolverme
dejándote una pregunta,
el recuerdo de un olor,
una presencia vacante.

Hora 3. Si pudiera, Parca, enamorarte.

Quizá despiertes mañana, con un eco,
extraño, entre tus manos, Muerte.
Déjalo libre, que bata sus alas trémulas
y vuelva ese hormigueo conmigo.

Hora 4. Si pudiera, Hora Tardía, afinarte.

Hay otro dueño apagado
para el grito que te abraza,
pero no hay amo del recuerdo
que yo quiera presentarte.

Hora 5. Si pudiera, mi Flaca, amamantarte.

Te veo tan sola y mordida
tan hambrienta y tan lasciva,
tan cerca de mis sonrisas
congeladas al besarte.

Si pudiera, muerte, yo sería, sin más,
un poco de llama, la certeza con que iluminarte.