Friday, January 20, 2017

22:22

22:22

No consigue cerrar los ojos,
el observador agotado.

Bosteza y crepitan sus oídos,
húmedos de voces secas.

Y el sabor a tabaco,
la cara de pena,
y el buscador se encuentra solo,
con las manos vacías
y los ojos abiertos.

Muy abiertos hacia lo más
negro
que puede verse
cuando uno no puede evitar
cerrar los ojos.

Se agotaron los bancos de imágenes.
Habrá que vivir del recuerdo ahorrado.

(en La Herida Eterna, Álvaro Hernando)