Monday, November 7, 2016

Divagaciones de un suicida confeso

Divagaciones de un suicida confeso

Para comprender la vida hay que comprender la muerte.

Recuerda haber olvidado la razón para vivir y que la confusión es una luz recién apagada que aún quema en los ojos. Quizá por eso, como lo es una fotografía ahogada en la oscuridad, es una confusión bella, evocadora de un camino de salvación cuyo último paso se da al vacío. Está ahí, la salida, al fondo del pasillo oscuro, levemente iluminada, diciéndole dónde ha de mirar. Pero no ve. Aún así sabe que la luz está ahí, lejos, en alguna parte, en el mismo lugar que la belleza, reflejada sobre la cuchilla.

El cansancio
el cansancio infinito
lasitud prestada,
falsa luz reflejada en el filo 
y en la cuchilla de la certeza:
las raíces están secas 
bajo nuestro tronco compartido. 

(en Poemario III, Álvaro Hernando)