Monday, October 17, 2016

El envío

El envío

Ahora huele menos a barro y más a lluvia. 
En el papel de estraza caben muchas manchas
y las palabras se desatan con hilo de bramante.
Sólo queda respirarlas, cerrando los ojos
para que broten todas las cicatrices en flor.

Hay un cartero en cada poemario
muchas metáforas pagadas por franqueo
y toda la concurrencia solitaria que te presta un libro
incluso antes de abrirlo, al olerlo, horas antes
de convertir cada imagen en un punto de sutura.

Son las palabras que llegan en paquetes
para terminar fundidas en uno mismo
quedando para siempre en carne, hueso
y en algo parecido a una mano 
que estruja un corazón por dentro.

Es abrir el libro y saber, como profeta de lo cierto,
que en ese texto, en algún punto entre las líneas
aparece tu nombre como destinatario del envío,
aunque afuera el suelo siga siendo barro
y hueco en el que enterrarle a uno el olvido.


(El envío, Álvaro Hernando)