Tuesday, May 3, 2016

Canto de noche

Canto de noche

Nadie quiere oír susurros
de la boca de la noche.

Algunas soledades se reconocen
desfiguradas sus siluetas
en la boca negra
cálida y helada,
afilados los dientes
de la noche.

Nadie quiere oír sus secretos
de la boca seca
de la noche.

Preferimos el silencio
entre mil voces,
y antes que piel llena de estrellas
y pecas pintadas de oro,
como resto de estornudo,
queremos la marca del dolor
en un canto hecho cicatriz;
la yaga desgarrada e infecta,
asolada, ausente de sentidos
y presencias.

Nadie quiere marca al fuego
por la negrura incandescente
de la noche.

Preferimos el tatuaje,
cicatriz autoinfligida,
ese corte del pasado hecho recuerdos
hecho mirada perdida
empapada de paciencia,
nos grita "¡Antes hubo color!",
en una imagen en llamas
envuelta en labios
cuarteados,
de vidrio,
estriados en grietas color negro
de dientes, negros,
de la boca, negra, de la noche.

(Álvaro HernandoPara ti, que te arrepientes)