Friday, April 1, 2016

Economía de niño

Economía de niño

Te he pedido que me abraces
tantas veces, con la voz pequeña
como de niño
que me acostumbré a la paga
casi semanal
de tu piel sobre mi piel.

He ahorrado tanto como he podido
y he juntado el capital necesario
para evitar hipotecar lo que sentimos;
en el momento del ahora
no necesitando créditos
de castillos, ni bancos en el aire.

Así pues somos libres
ambos y uno por otro
de querernos o no
y de liberarnos tanto de tus abrazos
como de mi finito capital;
y de tu capacidad de abrazar,
que ya es recuerdo.

Intentaré no perder la voz de niño
cuando ría o cuando llore;
así no habrá odios ni amores
de esos románticos y falsos
sino raspones y cicatrices
de los que atestiguan que,
cuando niños,
jugamos libres.


Álvaro Hernando