Sunday, September 20, 2015

Nostalgia

La vida indiferente escribe

con ritmos del segundero

tirana

todo en mayúsculas

con sólidas, las esdrújulas

y desnudas, sobrellanas.



Miro firme esas palabras

e inspiro nuestros instantes,

entre silencios,

oxígenos viejos,

que me sirven los recuerdos

en tu delicado cáliz.



Húmedo, vehemente aire cálido,

azotado por las gotas,

inmarcesible el son

como himno de victoria

con que tu ausencia perfuma

en la mañana, imperfecta,

aquéllos, mis tiempos primeros

de descubrimiento y rubor.



Un despeñadero idearte

y un retener el perderte.

Gateo a tu precipicio

cuando temo olvidar recordarte

y recuento instantes perdidos;

saetillas en punto oscilante

de las de relojes modernos.

Ésos de guiños constantes

y de redichos silencios,

como un cursor que demanda

escribirte en un verso nuevo.



Y en incógnitas me vuelve,

en impertinentes preguntas

en imprudentes momentos,

tu puta ruleta de ausencias

inocencia en niño muerto,

recuento de pasos dados

cuesta arriba, cuesta abajo,

desde tu luz a tu ocaso

cuesta abajo, cuesta arriba,

en palíndromas confusiones

en cuestiones irresueltas ;

son coloreados graffitis

en muros de soledades

y en oquedades oscuras

por las olas esculpidas

en la roca abandonada.