Tuesday, June 16, 2015

La piedra.

La piedra

La piedra grita

te habla, te ladra,
porque la piedra dice.
Dice no pares
dice libérame de tu zapato
y no la escucho 
y sigo caminando.
Y la piedra habla
en respuesta a la ola
y al crujir de los cuerpos
sobre los que caminamos,
y discreta dice
No así. Así te parto.
Y la piedra ladra
porque ladra cuando al perro
desde mi mano
se le lanza.
Y la piedra canta,
y zapatea cuando salta,
porque la piedra canta,
si el viento silba, 
si el arroyo le da palmas,
ella, en toda su primavera
con el alma canta.
Y es que la piedra grita
porque grita
grita desesperada
anclándose a tu alma, 
siendo dolor y experiencia
de tanta vida pasada.
El mundo se puede amar,
entero, en una piedra.
Y es verdad que amo tus piedras
de lejos con rabia ya lanzadas
como recuerdos que son en la corriente
cuando el arroyo les dio palmas
y zapatearon en su vientre.
Ni a la más fría renuncio.
Ni a la más caliente. 
Mi hogar está hecho de ecos,
del tic tac toc de tus piedras entre dientes,
de ganas de sembrar entre la grava,
ver crecer de ese vacío 
nuevas rocas para lanzar por la ventana.
La piedra grita
susurra y ladra,
y también dice,
porque la piedra, de tu cantera sale,
la piedra, habla.