Monday, June 15, 2015

II

II

El sol corta las ramas y las nubes
y la sombra las pega
amalgamándolas en racimos pardos.

El sol y la sombra
cortan la vista entornándome los ojos
robándome los colores que recuerdo 
de niño todos correteando 
por mis tardes estivalmente perdidas.

El sol y la sombra cortan Manhattan.
me devuelven la soledad con campanas y brisas en East Village
me dan la libertad que me robo.

El sol quema mi piel 
y la sombra tu recuerdo, 
lo calcina, cenizas con olor a sándalo,
a viejo. 

Pies descalzos en el asfalto
la luz del sol los llena de apestado alquitrán.
Sombra separando cuerpos
que fluyen al son de corrientes de música. 

Paz que arropa nuestras sombras separadas
engañando a la tristeza
excusándonos de ser felices
a pesar de tener todas las razones tendidas al sol,
como nuestras sombras,
esperando a para siempre secarse 
y quizá volar espantadas como el polvo de harina
cuando nos estornuda cerca la vida
o un niño
o un vendaval
o la muerte
o el sol
u otra sombra.