Saturday, August 30, 2014

De la mano

De la mano 


De la mano
      conversamos
nos vertemos
           reparamos nuestros velos,
con los que cubrimos todo,
para escondernos del fuego.
De la mano
      nos ardemos
nos miramos
          nuestro salitre barremos.
Nos conocemos,
       de la mano,
por tu ciudad nos perdemos.

En calles en que hay menos sal
también hay menos alegría.
Y en calles en que hay menos hielo
menos sientes, cuando llega,
esa fiera primavera primavera
de inviernos devoradora.
Paradojas, de la mano,
recorriendo tus inviernos.
Todo helado, todo quema,
de la mano, nos nacemos.

Quien lo quiera, que lo tenga
           una existencia anodina
que viva sin sal y sin hielo.
Tú y yo no somos así.
Nos gusta caminar de la mano.
Nos gusta la sal en la vida
y no le tememos al hielo.
Sí, el hielo, ese de mis momentos.
Aunque no estés ahora segura
             siempre te convence
mi mano,           en el deshielo.

Tú y yo somos así.

Nos gusta esa voz en el día.
Nos gusta ese grito completo
que viste nuestros recuerdos
en cristal y perfecto invierno.

Nos vive caminar de la mano
y alcanzar ese momento...
en que mezclarnos,
... la sal y el hielo.


(Álvaro Hernando)